Con su quinta representación nocturna “Made in Cité”, Erhan Demirci da un paso más en su autorrelativización. Investiga si podemos soltar la importancia de las cosas y si todavía podemos reírnos realmente los unos de los otros.
Al mismo tiempo, esta representación es un homenaje a su querido Limburgo, donde creció como un pequeño ‘Citérat’ y formó su mirada sobre el mundo. Mira hacia atrás a su juventud y también lanza una mirada sorprendente al futuro a través de su bisnieto virtual que obtiene un papel en la representación. ¿Cómo? ¡Eso sigue siendo una sorpresa!
“Made in Cité” se convierte así en Erhan, pero 2.0.