No es sorprendente, porque el drama sobre el conflicto interno de un joven príncipe, que es llamado por el espíritu de su padre para vengarse de su asesino, ha cautivado, perturbado y fascinado a generaciones. William Shakespeare reúne aquí los grandes temas de la humanidad: amor, venganza, muerte y locura.
¿Pero sigue siendo Hamlet la corona de la capacidad creativa humana? ¿O la IA está tomando lentamente el relevo, ahora que las máquinas también están entrando en el dominio de la creatividad?
Los actores interpretan robots que intentan entender lo que es ser humano. ¿Cómo pueden los robots contar una historia llena de emociones humanas como la venganza, la tristeza y el amor?