Nos hemos acostumbrado a la externalización de la guerra, del amor, del cuidado, del odio, de la paz. ¡Ahora es el momento de externalizar el arte! En 'CTRL+C', el aclamado director de teatro Julian Hetzel destaca la tenacidad con la que un continente niega su propia caída.
Ctrl+C comienza con una propuesta clara: Julian Hetzel encarga a un artista chino que cree un retrato de Europa — como una representación teatral — hecho en China. ¿Cómo podría ser un retrato así? ¿Cómo se produciría? Ctrl+C lleva la lógica de la creación artística al borde del absurdo, donde lo absurdo se vuelve político, y lo político revela su carga poética.
Durante siglos, Europa se ha posicionado como el Original: autor de la modernidad, guardián de la democracia, único propietario de la autoridad moral. Sin embargo, detrás de esta autoimagen de superioridad cultural, emerge una inseguridad cada vez mayor, arraigada en la erosión de su posición global.
Europa niega esta realidad. Un pasado dorado — parte mito, parte proyección — es ensayado y representado sin fin. La nostalgia se endurece hasta convertirse en obsesión, trágicamente confundida con una estrategia política viable para el futuro. ¿Es esta negación mera ignorancia, o más bien un mecanismo de afrontamiento, una expresión de dolor ante su propia decadencia?
Ctrl+C aborda la incapacidad de Europa para seguir el ritmo de las realidades geopolíticas cambiantes, y su resistencia a enfrentarse a su propia caída — el lento agotamiento de una gran idea. Mientras tanto, el espectro de los viejos regímenes está resurgiendo de las sombras.