Cuando el silencio de repente se vuelve demasiado grande y tienes que seguir adelante inesperadamente solo, cada día parece un paisaje en el que has perdido el camino. Así deambula también Jef, recientemente viudo, por un mundo que aparentemente ha perdido su brillo. Sus días se desvanecen en la luz de una pantalla de televisión, sus pensamientos pesados, su corazón cansado. Pero entonces, en un día que no parece diferente al anterior, entra una brisa —ligera, juguetona, casi irreal—. Un torbellino de juventud y espontaneidad llena su casa, toca su corazón, sacude el polvo de su alma. Y por primera vez en mucho tiempo, Jef siente algo iluminarse dentro de sí mismo: un recuerdo de calidez, de vida, de la posibilidad de empezar de nuevo. Y esto mejor juntos que solos. Durante la representación hay prevista una pausa de 20 min. Una producción de De Bezoekers a beneficio de Kom Op Tegen Kanker.