‘De Flandriens’, un club de ciclismo amateur de Vlaamse Polders tiene grandes planes. Para celebrar su 50 aniversario quieren escalar el Mont Ventoux. Por supuesto, no se lanzan a la aventura sin preparación y quieren probar el Muro de Geraardsbergen como entrenamiento. Pero pronto las cosas salen mal. Resultan ser un fracaso en las subidas. La mayoría no logra pasar de hacer equilibrio en las partes más empinadas. ¿Deberían entonces guardar su gran sueño? ¿O todavía hay esperanza?