Como en el yoga, llevamos nuestra atención hacia el interior, para sentir nuestro cuerpo completamente en cada movimiento. Pequeños movimientos tranquilos, fluidos, ondulantes y circulares acompañados por la respiración, nos hacen presentes en nuestro cuerpo. Se favorece la conexión a tierra y el centrado del cuerpo y la mente, una paz interior. Estos se alternan con movimientos rítmicos potentes, pero siempre desde una presencia tranquila. La primera mitad de la clase consiste en ejercicios en el suelo y de pie. En la segunda parte exploramos los conceptos de movimiento (círculos, espirales, ondas, etc.) en el espacio, bailamos pequeñas combinaciones de movimiento, hacemos contacto con los demás e improvisamos. Esta forma de danza holística se basa en el trabajo de Suraya Hilal ( Hilal Dance )