Die Before You Die es un adiós. Una resistencia. Una explosión. Con su anterior solo Vaderlandloos, Junior Mthombeni intentaba salvar a los extraviados. Los apátridas. Aquellos y aquellas que no tienen lugar, ni raíces, ni hogar. Pero seamos honestos: nadie ha llegado nunca realmente a destino. ¿Y ahora? Es hora de morir. No literalmente: es hora de deshacerse de todo lo que ya no funciona. ¿El nombre Mthombeni? Es cosa del pasado. Un nombre que la familia de Junior recibió bajo la coacción colonial. Un nombre que lo separó de sus ancestros. Quiere recuperar Moloi, el nombre que le fue arrebatado. « Moloi » significa sanador. Es esa sangre la que corre por sus venas. Es la verdad que había que callar. Junior se dirige a Afrique du Sud para reclamar allí su nombre. Se dirige a Varanasi, la ciudad india donde uno viene a morir. No para abandonar, sino para liberarse de todo vínculo. Para comprender: ¿cómo se muere mientras se sigue vivo? No es turista. Ni peregrino. Sino un creador. Un ser humano. ¿Qué hay que hacer morir en uno mismo para vivir realmente? No se trata ni de ritual. Ni de torre, ni de círculo, ni de voces dulces susurrando la transformación. Los rituales están de moda. El teatro lleno de incienso. Todo eso, no nos importa. Es una celebración. Una fiesta. Un ajuste de cuentas. Junior deja un cadáver detrás de él y se pone a bailar.