Ropa que es mejor no usar el día que recogen la basura. Peinados y bigotes que en los años 80 solo veías en un campo de fútbol. La música favorita de tu vecino y el volumen al que la pone. El color de su coche: naranja. Las estatuas en su jardín delantero: gnomos.\r\nHenk Rijckaert, por el contrario, siempre ha tenido buen gusto. No puede recordar ni un solo momento del que se avergüence. Ninguna elección equivocada en cuanto a ropa o peinados, ¡ciertamente no en su pubertad! Ningún comportamiento patético y pretencioso para conquistar a una mujer. Ninguna mentira sobre libros que supuestamente ha leído para impresionar a 'gente interesante'. ¡Henk nunca es ridículo! Eso cree él.