La intriga de La voz humana se sostiene en una frase: una mujer habla por teléfono con un ser amado que la deja. En esta pieza en un acto, todo se juega allí, lo más cerca posible de su angustia amorosa, de su deseo burlado y de su voluntad de creer en ello a pesar de todo. Se escucha solo la voz de esta mujer, nunca la de la persona al otro lado del hilo. Presa en un torbellino de emociones y de sentimientos contradictorios –la dependencia, la ira, la esperanza, la lucidez– la voz duda, miente, se corrige luego se revela, en un último combate contra la pérdida y el abandono. Escrita por Jean Cocteau en 1930, la pieza hace escándalo: que una mujer exprese sin contención su pasión y su desesperación molesta las costumbres de la época. Salvatore Calcagno reconvoca este texto icónico, tras haberlo montado hace diez años con la actriz Sophia Leboutte. Durante esta recreación, es la actriz, performer de cabaret e icono fotográfico Mina Serrano quien, acompañada de un conjunto de cuerdas, encarnará una lectura sensible y resueltamente contemporánea. ¿Y si tomar el riesgo de amar fuera, hoy más que nunca, un acto de resistencia? Entre Ancora tu, programado en el Varia hace dos temporadas, y La voz humana, afloran las reminiscencias del duelo amoroso y de la puesta en escena de la ausencia. Tras una ruptura, ¿qué se muestra de uno mismo? ¿Qué se inventa para convencerse de que la historia no ha terminado, que el otro nos ama todavía? Con una finura infinita, Salvatore Calcagno explora los resortes dramáticos de las relaciones humanas y nos recuerda, a través de una performance donde lo íntimo abraza lo universal, que la belleza reside también en nuestras vulnerabilidades.