“L’éclipse de la lune rouge” desprende una suavidad sorprendente. Es sorprendente porque, sobre el papel, el proyecto no se presta a la serenidad: la directora Caroline Guimbal eligió filmar a su madre moribunda —y dejarla hablar— mientras viajan juntas a través de las muchas heridas de su pasado. Es difícil permanecer impasible ante las historias de esta mujer que ha sido maltratada por la vida —y especialmente por los hombres—: desde un marido ausente hasta una pareja abusiva, desde trabajos ocasionales hasta empleos precarios, una sucesión de desgracias le ha sobrevenido, culminando en este cáncer, que ha sido declarado incurable.
Ante el inminente final provocado por la enfermedad, la directora decidió dirigir su cámara hacia su madre. No simplemente para capturar sus últimos meses, sino también para comprender, interactuar, sentir y conectar. Es particularmente a través de este enfoque que *The Eclipse of the Red Moon* está imbuido de ternura: un espacio para escuchar y un diálogo casi terapéutico surge en torno a la realización de la película, en la que su madre es una participante activa, incluso sugiriendo cómo debería terminar el documental. También es evidente en la forma en que la filma: con amor y bondad, por supuesto, pero también con admiración, buscando capturar un poco de su magia.
Algo luminoso en las interacciones entre madre e hija. Embarazada de su hijo en el mismo momento en que se entera de la inminente muerte de su madre, la directora transforma sus dudas y ansiedades en una narrativa fluida y conmovedora ante la que es difícil permanecer impasible. Una vez que termina la película, surge la suavidad de *L’éclipse la lune rouge* —no como una negación o minimización de las desgracias de la vida, sino como un acto de resistencia frente a la injusticia.
10 EUROS DE ENTRADA para el público general
5 EUROS PARA VOLUNTARIOS DE Pass-ages y Continuing Care