Todos creemos conocer a nuestra abuela, luego, un día, a causa de una rueda doblada, bajamos al sótano y… de las cataratas del Niágara a la cima de los Andes, la rueda de la vida audaz de la abuela se desboca ante nuestros ojos para una serie de epopeyas-recuerdos rocambolescas e inspiradoras.\n¿Y si nuestras abuelas en sillas de ruedas no fueran las mujeres sabias que imaginamos? ¿Y si las nietas curiosas persiguieran la aventura?\n\nEntre marionetas, pop-up gigante e imágenes mágicas, un espectáculo inventivo y alegre