Oh, mi bella morena\r\nEn la Francia de finales del siglo XVII y principios del XVIII, las llamadas Brunettes estaban muy de moda. Estas cortas canciones estróficas, con su carácter pastoral y galante, fueron publicadas por el editor parisino Ballard y ampliamente interpretadas en salones así como en la corte, dando lugar a numerosos arreglos instrumentales. Bajo su aparente simplicidad yace un refinado arte de melodía y ornamentación, en el cruce de la canción, el aire de corte y la música de cámara.