En 2026, Hetty cumplió 40 años. Según la esperanza de vida media, ahora se encuentra aproximadamente en la mitad de su vida. Así que ya es hora de hacer balance.
Desde el día en que aprendió a leer, la ciencia y la curiosidad la han impulsado. Coleccionar piedras, dibujar robots o intentar construir los castillos de arena más estables en la playa de Ostende... Pero, ¿seguirá siendo la ciencia su fiel aliada en la segunda mitad de su vida?
¿Qué pasará si a los 75 años recibe un diagnóstico para el que aún no existe tratamiento? ¿Estará enfadada porque quizás en 2026 se titubeó demasiado? ¿O estará agradecida por el progreso que sí se logró en ese año?
¿Será ese último robot plegador de ropa, cuya base quizás se sentó en 2026, una bendición para entonces... o simplemente un aparato más que hay que descalcificar? ¿Hemos ganado realmente más tiempo desde la invención del lavavajillas y la secadora? ¿Y seguirá intacto su entusiasmo infantil por los viajes espaciales, con la luna a la cabeza en 2026? Incluso si esa luna se convierte en un lugar donde soñamos tanto como buscamos materias primas.
In Missie 2026, la esperanza, el humor y el asombro de Hetty se unen de nuevo. Ella observa a su manera los acontecimientos científicos más destacados de 2026. Por sexta vez consecutiva, quiere enviar al público de vuelta al mundo con ganas y la cabeza llena de nuevas ideas.
Over Hetty
Wetenschapswatcher Hetty Helsmoortel tiene una misión clara: entusiasmar a todos con la ciencia y la tecnología.
Quizás conozcas a Hetty por el popular podcast Nerdland (junto con Lieven Scheire), el calendario de pared Nerdland o la serie de libros Nerdland. Como observadora científica, es invitada habitual en radio y televisión. Desde 2021, presenta las noticias científicas más destacadas del año en su ingeniosa gira teatral Missie. Además, es directora artística del Nerdland Festival, el festival de ciencia más grande del Benelux, que atrae a unos 30.000 visitantes al año.
Tras un doctorado en ciencias de la salud y ocho años de investigación sobre el cáncer, descubrió su verdadera vocación: dar a la ciencia un lugar central en la sociedad, como un punto de apoyo en un mundo cada vez más complejo.