En un jardín botánico, un árbol vigila y observa, testigo paciente de siglos. En 1908 sigue a Grete, que lucha por sobrevivir en un entorno que la ignora. En los años 70 ve a Hannes despertar al amor y al mundo de las plantas. Hoy, el viejo árbol habla con Tony en su lenguaje secreto. A su alrededor, algunos se buscan a sí mismos, otros se encuentran. Él permanece, como un amigo silencioso, en un tiempo que es más grande que el de ellos.