Marie Losier se acerca al misterio de los Residents sin intentar resolverlo. Desde los años 1970, este colectivo estadounidense avanza enmascarado detrás de sus famosas cabezas en forma de ojos gigantes, cultivando anonimato, humor absurdo y experimentaciones musicales radicales. Más que un documental explicativo, la cineasta compone una deriva libre en este universo singular. Guiada por Homer Flynn, su manager y guardián de la mitología del grupo, ella rebusca archivos, recuerdos, imágenes raras y fragmentos de historias. Fiel a su cine artesanal y juguetón, rodado en película, Losier transforma esta exploración en una película a la vez bricolada, tierna y maliciosa. "Barking in the Dark" se convierte entonces menos en el retrato definitivo de un grupo que en la travesía de una leyenda underground — una celebración de la extrañeza, de la libertad artística y del placer de permanecer inasible.