Grace (Jennifer Lawrence) y Jackson (Robert Pattinson) son el ejemplo de la felicidad juvenil. Se mudan a una casa antigua en Montana, que están renovando y donde disfrutan de la naturaleza. Pronto esperan a su primer hijo. Maar Grace no es feliz. El entorno parece absorberla. Se vuelve cada vez más agitada y su comportamiento se vuelve errático. Jackson intenta recuperar a Grace, pero no sabe bien cómo.