Una adolescente termina sola con su padre y su viejo amigo en un viaje de campamento de tres días. Los dos hombres divorciados de mediana edad se revuelcan entre sí en sus fracasos, deficiencias y decepciones. Además, sus caracteres chocan abiertamente, porque uno es demasiado organizado y el otro un payaso torpe. Voor Sam siente esto naturalmente todo muy incómodo. A pesar de esta premisa, la película no es una "buena broma", sino un retrato delicado de una joven mujer en el umbral de la edad adulta, atrapada entre egos masculinos en el papel de buena hija. Entre las líneas del diálogo habla silenciosamente un fuerte sentimiento de malestar.