Paseo de 2 horas en el Pentágono. En el camino: cinco estatuas ecuestres asombrosas (y media). Un solo caballo lleva un nombre. La guerra y la paz. Caballos y jinetes (ninguna amazona). Conflictos y compromisos, volúmenes imponentes y detalles sorprendentes. Mucho bronce, el cobre del Congo. Y por supuesto: una buena dosis de surrealismo belga.
También puede reservar esta visita para su grupo: https://sprechendesteine.eu