Inscrita en el marco de las celebraciones de los 160 años de amistad entre Bélgica y Japón, invita a los visitantes a sumergirse en el corazón del universo sensible, poético y profundamente humano del célebre mangaka.
Una oportunidad única para descubrir la obra de un artista mayor del cómic japonés. Una exposición imprescindible.
Jirō Taniguchi (1947-2017) ocupa un lugar singular en la historia del manga. Particularmente conocido por Barrio lejano, El caminante o La cumbre de los dioses, este dibujante y guionista japonés ha desarrollado una obra profundamente personal, en el cruce de las culturas nipona y europea. Autor prolífico, ha explorado una gran diversidad de géneros a lo largo de su carrera: relato intimista, novela negra, western, crónica histórica, aventura, fantástico, relato animal o incluso manga gastronómico. Su trabajo se distingue por una atención rara a las emociones, a los silencios y a los detalles de la vida cotidiana, transformando lo ordinario en una experiencia universal. Su dibujo, de una gran elegancia, da tanta importancia a los personajes como a los decorados, a la luz o al paso del tiempo.
A través de planchas originales venidas de Japón, esta exposición invita a descubrir a este artista fuera de lo común. Explora los grandes temas que atraviesan su obra: la complejidad de los sentimientos, la importancia de los sentidos, la complicidad de la naturaleza o incluso la frontera entre realidad e imaginario. Revela también la riqueza de su lenguaje gráfico: la fuerza del blanco y negro, el encadenamiento y la composición de las viñetas, el gusto por el detalle.
Fascinado por el cómic europeo pero permaneciendo profundamente japonés, Taniguchi ha contribuido a dar otra imagen del manga, lejos de los clichés asociados al género. Su obra habla tanto a los aficionados al cómic como a los lectores que descubren el manga por primera vez.