En el escenario, Josépha cuenta sobre su madre, Pépée – abogada en el colegio de abogados de Lieja, apodada «el lobo blanco entre los lobos negros». Una mujer extravagante y torturada, terriblemente brillante pero igual de negligente, ausente y, sin embargo, omnipresente. Pépée encadenaba los juicios como las copas de vino... Marcada por una relación compleja con el alcohol, moldeó profundamente la infancia de su hija.
El espectáculo parte de lo real, coquetea con el stand-up, juega con la dirección directa al público, y luego se desliza hacia la ficción y lo imaginario. Lejos del miserabilismo, posa una mirada a la vez cómica y teñida de burla sobre esta historia íntima. Entre carcajadas y estupefacción, el humor se convierte en una herramienta de supervivencia, permitiendo superar lo trágico y abrir un espacio universal donde otras historias pueden resonar.