Un día, a la salida de la escuela, una niña pequeña se entera de que su mamá ha hecho un intento de suicidio. Esta no encontraba nada que valiera la pena vivir. Nuestra heroína decide entonces elaborar un inventario de todas las cosas geniales, esos pequeños detalles que, sumados, dan sentido a la existencia. Desde las batallas de agua de la infancia hasta los inicios del amor, la lista crece al mismo tiempo que ella, haciéndonos testigos de una vida donde lo anodino nunca está lejos de lo extraordinario. ¿Cómo reaccionar después de un golpe duro, cuando todas las certezas se escapan bajo nuestros pies? ¿Cómo componer con la tristeza de un ser amado? ¿Y si intentáramos –frente a la adversidad– captar el mundo en toda su belleza y sus asperezas? Traducida del inglés, la pieza de Duncan Macmillan es una invitación a reconectarse con lo esencial, a través de un momento compartido. Al declinar al infinito la alegría de estar vivos, abre la posibilidad de una resiliencia, donde la energía pura puede brotar de la desesperación. Con este espectáculo para todos los públicos, Selma Alaoui crea una burbuja de dulzura y benevolencia, donde las fronteras entre el público y el escenario se confunden. La lista de Toutes les choses géniales se amplía, tan divertida como sensible, tan precisa como universal, celebrando la complejidad de los sentimientos y de las relaciones humanas. A través de la actuación asombrosa de Juliette Ban, esta historia se convierte en la nuestra y son los contornos de nuestra humanidad los que se encuentran comprometidos. En copresentación con Pierre de Lune