Principios del siglo XVIII. Mientras Inglaterra y Francia están en guerra, la reina Ana delega el poder a su amiga Lady Sarah. La llegada de Abigail, una nueva sirvienta ambiciosa, trastorna el equilibrio de la corte. Aprovechando las distracciones políticas de Sarah, Abigail se gana la confianza de la reina para recuperar su estatus aristocrático. Nada ni nadie se interpondrá en su camino.