Parasite Paradise reúne por primera vez los universos de Sabou y de Nicolas Rossius, al término de la primera residencia de artistas organizada por el Sterput.
Ambos extraen su inspiración de los imaginarios del terror, pero cada uno desarrolla un lenguaje visual singular. Los dibujos de Sabou, realizados sobre papel con una precisión que evoca el grabado, convocan los cuentos en blanco y negro, los mangas de terror y la estética de las películas en stop motion. Sus composiciones abigarradas arrastran la mirada hacia extraños relatos donde conviven atmósferas inquietantes, humor negro y poesía macabra.
A esta sensibilidad responde el universo de Nicolas Rossius, ilustrador belga cuyo trabajo con rotulador y lápiz de colores explora los territorios del body horror. Influenciado por el cine de género y los videojuegos, da vida a criaturas grotescas, orgánicas y sangrientas, cuya monstruosidad oscila entre lo fascinante, lo entrañable y lo pesadillesco.
Nacida de un tiempo de investigación y creación compartida, Parasite Paradise es el encuentro de dos prácticas que dialogan en torno a la mutación, lo extraño y la infestación. Entre humor negro, metamorfosis y visiones fantásticas, la exposición invita al visitante a adentrarse en un ecosistema donde lo monstruoso prolifera, contamina los imaginarios y revela una belleza tan perturbadora como cautivadora.