La división de tareas fija entre compositor e intérprete se pone completamente en duda en el proyecto COLLAB, para el cual colaboran tres jóvenes compositores flamencos y cuatro músicos de los dúos Koi Collective (piano / saxofón) y Goggles (soprano / percusión). La composición es el resultado de su trabajo conjunto. Los compositores se convierten también en intérpretes y la interacción con el público determinará cómo se desarrolla la composición. Más colectivo que esto no puede ser la música contemporánea.