Los años 90. Mientras los iraquíes intentan sobrevivir a la guerra y a la escasez de alimentos, Saddam Hussein exige que cada escuela del país prepare un pastel para celebrar su cumpleaños. A Lamia, de 9 años, se le confía esta pesada tarea. Con el telón de fondo de una pobreza abrumadora, emprende un viaje del campo a la ciudad, en la búsqueda incesante de los ingredientes necesarios para el pastel del Presidente.