Un viaje sensorial a Japón tras los pasos de las Goze, músicas ciegas itinerantes cuyos cantos hacían surgir paisajes invisibles.
El coro francés Tac-Til, compuesto por personas videntes y no videntes, parte a Japón tras los pasos de las Goze, músicas ciegas que recorrieron el archipiélago desde la Edad Media hasta finales del siglo XX. En la encrucijada de la investigación etnomusicológica y la experimentación cinematográfica, la película hace resonar su historia con la práctica del coro, fundada en la escucha y la exploración sonora de los paisajes atravesados.
Rodada casi en su totalidad en blanco y negro, con el grano y los accidentes de la película de 16 mm, Un chant aveugle nos arrastra a un Japón de formas, sombras y vibraciones. Las voces se mezclan con los sonidos de la naturaleza, mientras que tramos de oscuridad suspenden a veces las imágenes para dejar todo el protagonismo a la escucha.
Al hacer del sonido una materia con entidad propia, la película inventa una experiencia de cine profundamente colectiva, donde personas videntes y no videntes comparten un mismo espacio de percepción.