'Crecí en un pueblo agrícola, Ekeren, donde mi juventud se deslizaba flotando a lo largo de las estaciones. Con seis amigos, los Bonanza boys. Sin móviles, sin la tormenta digital que sopla ahora. Solo la calle como nuestro campo de juego. La vida era sencilla, los días parecían arrastrarse. Ojalá pudiera volver una vez más, volver a arrastrarme a la fantasía de entonces. Volver a ser un vaquero por un momento. Ese niño de entonces, libre del mañana. Qué sabíamos nosotros de lo que vendría, o de lo que nunca habíamos visto.’
Jan Van Looveren regresa a su juventud, a una época en la que todo era aún sencillo, lejos de la vida rápida de ahora.
Su mayor pregunta de niño era si quería jugar a ser el vaquero o el indio. Una existencia despreocupada, por tanto, pero ¿era todo realmente tan sencillo entonces o solo lo parecía?
Este contundente y cómico monólogo con música en directo es una mirada cálida y reconocible al pasado que no deja a nadie indiferente.