En 'Confessie', Bruno Vanden Broecke cuenta la historia de Lasse Vonck, alguna vez un célebre niño prodigio, que, treinta años después, es un hombre que parece desvanecerse lentamente de la memoria colectiva y que, en última instancia, incluso pierde su voz. El texto de Raven Ruëll, con quien Vanden Broecke lleva 25 años haciendo teatro, se inspira en The Metamorphosis de Franz Kafka y esboza un retrato de la humanidad como protesta silenciosa. Lasse está a la deriva, no solo en el mundo sino también dentro de sí mismo, buscando un significado que se le escapa. Entre el recuerdo y el sueño, emerge una infancia en la que un coche es desmantelado mientras nadie interviene. Lo que perdura es el silencio que lo rodea y la pregunta de por qué es tan difícil romper ese silencio. Lo que alguna vez brilló se vuelve silencioso, esquivo y sin punto de apoyo.