Aquí, ya no se hace teatro. Nadie venía a ver y eso no reportaba nada. Aquí, ya no hacemos más que discursos políticos y eventos privados. Dos actores suben al escenario… ¿Ya no se actúa aquí? Sobre todo, ¡que no toquen nada, porque antes de darse cuenta, todo SERÁ ROTO! Sobre la ruina de lo que era antaño un teatro, los dos crean un mundo totalmente nuevo, malvado, salvaje y lleno de imaginación.