Céline es la madre de un niño pequeño, Iago. Según la norma, él está «en situación de discapacidad». Pero, para ella, es simplemente extraordinario. Tania, que posee la misma singularidad genética que este niño, es cantante. A los treinta años, le gustaría conocer el amor. Eva es actriz. Comparte con las otras dos una pasión por el escenario. A través del teatro y la música en vivo, estas tres mujeres nos hacen entrar en el universo paralelo de la discapacidad. Perseguidas por la violencia de las instituciones y la orden de normalidad, resisten y se lanzan en persecución de una utopía. ¿Y si un mundo no excluyente estuviera al alcance de la imaginación? Había una posibilidad entre veintidós mil de que Iago fuera portador del síndrome de Williams-Beuren. Esta oportunidad, su mamá la atesora, ella que evoluciona diariamente al lado de un niño con una inteligencia diferente, apasionado por la mecánica, poseedor de capacidades de interacción social sin igual. Sin embargo, la escuela no cede: hay que sacar a Iago del recorrido clásico, enviarlo a un instituto especializado. Eso es sin contar con la determinación de esta madre amazona de los tiempos modernos, dispuesta a todo para que su hijo tenga derecho a existir tal como es, porque es perfecto así. A imagen del día a día de la directora, la teatralidad de Chance es rock’n’roll, desbordante de audacia y energía. El trío femenino evoluciona dentro de un decorado intergaláctico, armándose de humor y poesía para trascender la realidad y decir, en escena, lo que no se dice en la vida. Desde la felicidad de ser madre hasta la angustia de una sociedad de extrema derecha donde las pruebas genéticas prenatales serían obligatorias, Céline Beigbeder nos arrastra en un alegre maratón con, a la llegada, la esperanza de una sociedad menos encadenada y más inclusiva.
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mar, 10 novmié, 11 novjue, 12 novvie, 13 novsáb, 14 nov