En una hermosa isla en el Océano Ártico, una noche un hombre se subió a una silla de cocina. Levantó las manos tan alto como pudo... y, efectivamente; pudo tocar las estrellas. Sin darse cuenta bien del todo, unos instantes después brillaba una estrella en su mano. ¿Una joya sin igual, un brillo recién nacido...? De Sterrenplukker es teatro de marionetas sin palabras con una historia conmovedora sobre el amor y la belleza. Esta representación forma parte de la fiesta de los cuentos. Más info en www.essegem.be/verhalenfeest.