Mantener la esperanza en los días más oscuros es un arte que Olivier Messiaen dominaba como nadie. Compuso su Quatuor pour la fin du temps (Cuarteto para el fin de los tiempos) durante los años de guerra en Stalag VIII A, un campo de prisioneros de guerra en Görlitz. La primera actuación contó con la presencia de sus compañeros de prisión y sus guardias alemanes. El ‘fin de los tiempos’ es una referencia directa al Apocalipsis. Para Voor Messiaen, el ‘mañana’ no era una continuación del presente, sino una promesa para un mundo nuevo. La obra inspiradora abre la puerta a otro tiempo como una visión. Músicos de Antwerp Symphony Orchestra interpretan esta conmovedora oda en el entorno barroco de AMUZ.