Después de años de haber estado ocupado con guitarras ruidosas y actuaciones energéticas con bandas como Whorses y No Prisoners, Harry Descamps toma por primera vez otro camino. Solo, vulnerable y sin ruido detrás del cual esconderse. El ruido chillón deja paso a arreglos sobrios y acústicos en los que la fuerza de la canción misma es central. Por insistencia de su padre, Dick Descamps, Harry fue a los Dunk!Studios en Zottegem para grabar algunas de sus primeras canciones en solitario. Esto sin un gran plan y por lo tanto también sin ninguna expectativa. Junto con el productor Pieter-Paul Devos (Kapitan Korsakov, Raketkanon) surgieron grabaciones que se sienten crudas, honestas y sin compromisos. Free Sauce suena como música en su forma más pura: sin filtrar y directo desde el corazón. Invloeden van Elliott Smith, The Beatles y John Frusciante se vislumbran, pero las canciones llevan inconfundiblemente la propia voz de Harry y su mundo emocional melancólico.