En algún lugar al borde del paisaje urbano en constante cambio de Manchester, Shaking Hand elabora sus propios paisajes sonoros. El trío se inspira en el post-rock temprano y el rock alternativo estadounidense de los 90 para dar forma a un sonido que se siente nostálgico y a la vez orientado al futuro, ensamblando algo íntimo pero expansivo.
Lanzado el 16 de enero, su álbum debut se construye sobre la tensión y la liberación: momentos tranquilos y prolongados dan paso a abrumadores estallidos de sonido, mientras que la repetición se vuelve hipnótica y ligeramente inestable. Con cambios de compás, afinaciones alternativas y polirritmos, la banda empuja constantemente sus canciones al límite, como si pudieran desmoronarse en cualquier momento.
Influenciados por Slint, Sonic Youth, Pavement o Ulrika Spacek, mezclan texturas de guitarra experimentales con la sensibilidad melódica de Big Thief y la intimidad dinámica de Yo La Tengo. Grabado con el productor David Pye (Wild Beasts, Teenage Fanclub) en una iglesia reconvertida en Leeds, el álbum captura tanto la energía cruda de sus actuaciones en vivo como una atención meticulosa a la textura, el espacio y la atmósfera. Arraigada en la abstracción y la observación, su composición refleja un mundo en constante transformación, muy parecido a la ciudad que los rodea.