Esta película te sumerge en el noroeste rural de Túnez, junto a Fidé, Sana, Melek, Meriem y Leila. Se han reunido en un gran huerto para la cosecha estival de higos. Su trabajo requiere precisión: los frutos maduros deben recogerse sin manipularlos demasiado. Con la ayuda de palos, atrapan las ramas o trepan a los árboles, para luego depositar delicadamente su preciada cosecha en cubos. Todo esto por un puñado de dinares. A la sombra de las higueras, hablan de amor, recuerdan recuerdos y se preguntan sobre el mektoub — el destino. Algunas coquetean con los hombres, otras discuten, otras hablan de la situación en la costa. Al filmar a las recolectoras de cerca, Erige Sehiri captura su percepción del momento y evoca al mismo tiempo, casi de pasada, toda su vida — en un huis clos al aire libre que hierve de sensualidad y realismo. Las actrices no profesionales actúan con una naturalidad asombrosa. Cada personaje representa una faceta de una sociedad tunecina en plena mutación, donde los valores y las tradiciones se enfrentan y donde el patriarcado pesa mucho. Entrada: Contribución libre.