Cuando estalla la violencia y 39 personas mueren antes del inicio de la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y la Juventus en el Brusselse Heizelstadion en 1985, la hija del alcalde y un periodista con raíces italianas terminan en el corazón de la tragedia, desgarrados entre su deber profesional, la lealtad a su familia y su responsabilidad moral.