Un pequeño momento dura más tiempo que un instante dura más tiempo que dos segundos duran más tiempo que todo de inmediato ahora Compagnie barbarie pasa revista al TIEMPO; esta noción evidente para los adultos es una convención incomprensible para los niños. Nos quedamos sin aliento haciendo la carrera contra el reloj como locos, mientras que nosotros somos los primeros responsables. Los minutos y las horas se suceden y cuanto más envejecemos, más los años se vuelan. Pero hace falta tiempo para que los niños capten todo eso. Toma... bien... un pequeño momento... Para los niños, una fiesta de cumpleaños es más breve que una vuelta al baño. Pasado mañana puede surgir en menos de dos segundos. Su percepción del tiempo está íntimamente ligada al grado de excitación o de aburrimiento sentido el instante mismo. Empujado por el deseo de saber, el ser humano continúa buscando respuestas. Porque al final del camino, la finitud espera; una noción tan inasible para el niño como para el adulto.