Taylor (David Jonsson) está cumpliendo una condena de prisión por un negocio de drogas fallido. Sobrevive manteniéndose invisible, cortando el pelo y aferrándose a recuerdos vagos de su hijo. Cuando inesperadamente la libertad anticipada está al alcance, su nuevo y carismático compañero de celda Dee (Tom Blyth) amenaza con frustrar su esperanza de libertad.