Tres artistas acróbatas intentan quedarse de pie, en el sentido literal y figurado, mientras que el suelo se desvanece sin cesar bajo sus pies. Para poder quedarse de pie, deben adaptarse permanentemente. Corriendo, tropezando, titubeando, se esfuerzan por quedarse de pie. Se agarran los unos a los otros, a un borde o a la mano de un espectador. Rodeados del público y bañados en música electrónica cautivadora, los artistas intentan, entre vuelos, deslizamientos, caídas y recuperaciones, encontrar un nuevo equilibrio. ¿Deben buscar tener el control? ¿O al contrario aprender a vacilar con brillo? El espectáculo musical y circense SKRAM es una oda a la resiliencia. Un homenaje al coraje de vacilar, de tomar riesgos, de fallar y de levantarse.