Sobre el aire de La Reine de la Nuit de La Flûte encantada, la coreógrafa Tatiana Julien y sus compañeros hacen resonar un coro de gestos y voces, alternando entre armonías y disonancias. En este baile tan faceto como inquietante, la belleza emerge de la alquimia del colectivo. Cantantes, músicos y bailarines pueblan el cabaret terrorífico de Tatiana Julien. Conocida por su danza dinámica, que transforma el escenario en espacio de lucha, la coreógrafa desvela En fanfaaare!, una digresión en torno al famoso aire de la ópera La Flûte encantada de Mozart, donde resuena la voz de silbato de La Reine de la Noche. Como dormidos, los performers, vestidos de gorguera rosa y body de lentejuelas, salen suavemente de su sopor, se deslizan por el suelo, se balancean y sobresaltan. La boca bien abierta, soplan, gruñen y gimen, transformándose en criaturas aterradoras. En una subida en potencia progresiva, desvelan un concierto bailado, entre momentos de gracia y cacofonías. Esta fanfarria erótica, lírica y frenética cuenta con poner al público en trance.