Terril es una representación sobre padre e hijo, inspirada en el pasado minero de Limburgo. Danie Jordens creció como hijo de un minero en una familia numerosa. Un recuerdo querido es construir y hacer volar una cometa junto con su padre en la escombrera de Genk. Met Terril vuelve a ese momento construyendo una gran máquina de viento que hace despegar una cometa, una imagen que también refleja su fascinación por la mecánica y el espectáculo. Para este proyecto, Danie trabaja junto a su hijo Jules Jordens, artista de la palabra y músico. Sus diferentes generaciones y lenguajes artísticos —clown no verbal frente a palabras y música— crean tensión y armonía. Lo que finalmente los conecta es su imaginación y el impulso de compartirla con un público.