Bailar una última vez antes del fin del mundo, podría ser el subtítulo de Derniers Feux, espectáculo utópico dirigido por Némo Flouret. Arrastrados por un ímpetu imparable, once bailarines y músicos revelan el revés del decorado de un espectáculo, donde la melancolía y la despreocupación son respuestas a los disfuncionamientos del mundo. Capturar el instante que precede a la explosión de un fuego artificial, momento lleno de expectativas y excitación. Ese es el desafío de Némo Flouret. Después de 900 Something Days Spent in the XXth Century (2021), donde una carrera desenfrenada traducía utopías, regresa con Derniers Feux, donde se ilustra una alegre banda de compañeros, bailarines y músicos. Juntos montan y desmontan un espectáculo hasta el infinito, haciendo volar jerséis coloridos fijados en altas pértigas y desplazando imponentes letras de cartón. Sobre el sonido envolvente de una guitarra eléctrica o de una trompeta, los intérpretes atraviesan el escenario, saltan, suben a andamios y reorganizan el espacio, difuminando la frontera entre el escenario y el revés del decorado. ¿Sería el fin del mundo o el comienzo de otra cosa? Este caos futurista revela las angustias de un mundo en crisis, al tiempo que esboza futuros posibles.