Inspirado en una historia real, un joven agente negro del FBI (Yahya Abdul-Mateen II) es enviado a Misisipi en los años 60 para investigar una serie de brutales asesinatos dirigidos contra líderes del movimiento por los derechos civiles. Obligado a formar equipo con el célebre sicario de la mafia Greg Scarpa (Mark Wahlberg), se ve arrastrado a una persecución mortal donde la frontera entre la justicia y la venganza se vuelve cada vez más difusa. Cuando el sistema falla, dos hombres totalmente opuestos coinciden en una sola cosa: la ley tiene límites, pero ellos no.