El rapero belga-marfileño ONHA no se deja encerrar en ninguna caja. Después de un concierto con entradas agotadas en la AB, regresa a FrancoFaune con una carta blanca llena de sorpresas. Su música evoluciona entre el trap, el groove y texturas electrónicas inesperadas, dejando traslucir las influencias de las músicas negras que marcaron su infancia: el jazz, el funk y el soul. ¿El resultado? Un sonido a la vez frontal, libre y audaz. Crudo, lúdico y experimental. ONHA elige menos compromiso y más presencia. Más fuego. Más riesgo.