Los gemelos Jeanne y Simon Marwan quedan atónitos cuando reciben del notario dos cartas de su difunta madre Nawal. Una carta está dirigida a su padre, a quien creían muerto, y otra es para su hermano, cuya existencia nunca habían conocido. Estas enigmáticas cartas explican para Jeanne el incomprensible silencio de su madre en las últimas semanas de su vida. Jeanne decide partir hacia Oriente Medio para saber más sobre su historia familiar. Su hermano Simon no se siente conmovido por las elucubraciones de su madre, que para él siempre fue fría y distante. Sin embargo, el amor por su hermana es tan fuerte que se une a la búsqueda de su historia familiar. Junto con el notario, descubren el trágico destino de su madre, marcado tanto por la guerra y el odio como por el coraje de una mujer excepcional.