Tres acróbatas intentan mantenerse en pie, literal y figuradamente, mientras el suelo bajo sus pies se desplaza. Para mantenerse erguidos, se adaptan constantemente. Corriendo, dando volteretas y tambaleándose, intentan mantenerse en pie. Se aferran el uno al otro, a un borde o a la mano de un espectador.
Entre volar, deslizarse, caer y atrapar, intentan encontrar un nuevo equilibrio. ¿Deben esforzarse por tener el control? ¿O más bien aprender a tambalearse muy bien?
SKRAM es una experiencia de teatro de circo musical de Hanne Vandersteen y Mahlu Mertens, fundadores de Grensgeval. Es una oda a la valentía de tambalearse, de correr riesgos, de fracasar y de volver a levantarse.