A veces simplemente necesitas un momento en el que todo se detiene, donde los sentimientos se dejan llevar, los corazones laten más rápido y una voz de otro mundo te toca hasta lo más profundo de tu alma. Emma Hessels es exactamente una artista así.
Armada con no más que su voz y guitarra, y apoyada por un pianista y guitarrista extra, se balancea sin esfuerzo sobre los abismos más profundos del deseo, el amor y la soledad. Su presencia es a la vez frágil y poderosa. En resumen: ¡demasiado hermosa para ignorarla!