Camille El Bacha (Francia/Líbano) y Naghib Shanbehzadeh (Irán) forman un dúo raro, incandescente, donde las tradiciones musicales se encuentran sin borrarse nunca. Su creación hace nacer una música a la vez sabia e instintiva, meditativa y vibrante, llevada por el soplo profundo de un piano nutrido de Bach, Ravel o Reich, y las pulsaciones cautivadoras del zarb y del dohola, percusiones iraníes de texturas brutas y orgánicas. En el escenario, es una conversación intensa, un cara a cara sensible entre dos lenguajes: uno heredado del conservatorio, el otro transmitido oralmente desde hace generaciones. El piano, a veces depurado, a veces abundante, despliega una arquitectura sonora sobre la cual los ritmos virtuosos de Naghib tejen líneas de tensión, de gracia, de vértigo. Este dúo no se contenta con fusionar Oriente y Occidente, inventa un nuevo territorio musical. Una experiencia inmersiva, hipnótica, donde el tiempo parece suspendido. Una obra viva, moviente, que habla tanto al oído como al alma.