Clarinete sirio se encuentra con conjunto de cuerdas holandés. Y vivieron felices para siempre
Kinan Azmeh se mueve allí donde el jazz, la clásica y las tradiciones árabes se encuentran. O mejor dicho: donde esas etiquetas dejan de existir. Het Nederlandse Fuse Ensemble, por su parte, toca en todas partes excepto dentro de las líneas. Juntos hacen música que arraiga en la fantasía, la imprevisibilidad y la intangibilidad. No espere una fusión educada sino choques coloridos: el clarinete murmura, parlotea, se dispara hacia adelante, las cuerdas siguen o se resisten. Un concierto sin clásica, sin jazz, sin etiqueta. Simplemente: música que es lo que es.