Reuniendo cerca de 250 obras, esta exposición ofrece al público europeo una ocasión rara de descubrir la creación artística contemporánea inuit. Lejos de un enfoque etnográfico, las obras presentadas son ante todo las de artistas cuyas creaciones dialogan con los grandes retos de nuestro tiempo y con las voces vivas de las comunidades inuit de Nunavut y Nunavik. A través de grabados, dibujos y esculturas, los artistas exploran las relaciones entre humanos y animales, la memoria, la identidad y las transformaciones del territorio. Basada especialmente en la colección reunida por el poeta belga Carl Norac, con aportaciones de varios grandes museos europeos, la exposición pone de relieve la riqueza de los materiales y la diversidad de las técnicas artísticas.